Pocos son los días señalados que recuerdo de memoria. Días como estos el que recuerda es mi cuerpo no mi cabeza. Y hoy recuerda vividamente todo, el frío, el dolor, el cansancio, todo este vacío en mi interior. La lluvia al otro lado del cristal mientras la miraba caer envuelta en mi manta favorita. Quería descansar, estaba muy cansada por todo y por nada. Quería desconectar del mundo para siempre, sin señal, sin cobertura, nunca nada y nunca nadie. Mis lágrimas caían y nadie las vio jamas. Este día me trae tantos recuerdos amargos. Frío, no se si era porque el día era frío o porque porque en mi interior volvía a llover una de esas tormentas que todo lo arrasa a su paso. Dolor, mi cuerpo no podía moverse, no se si por el esfuerzo físico de arrastrarme por la vida o porque mi mente estaba jugando una mala pasada y me advertía con dolor que no podía seguir así. Cansancio de todo lo que me rodeaba, de esa gran burbuja en la que aun estoy atrapada. Vacío, si gritaba oía el eco de mi voz quebrada por el dolor. Cuando sentí que no podía caer mas sonó el teléfono, era la voz que mas deseaba escuchar en ese momento. Habíamos planeado salir ese día con meses de antelación, regalarnos cosas como los enamorados, fue un poco presuntuoso de nuestra parte dos desconocidas que se dan la mano no tienen porque ser una gran pareja de novela romántica como pretendimos en su momento.
Se que no soy perfecta y nunca digo lo que siento pero no podías acusarme de nada, desde el principio dije que ese hecho por mucho que quisiera no podía cambiarlo. Por mucho que te besara, que te abrazara, que te cogiera la mano, que te tocara no cambiaba. Se que dolía, a mi también me dolía no poder expresar con palabras todo lo que había en mi interior, no poder expresar con mis gestos todo lo que sentía por ti. Me daba miedo todos esos planes de futuro, no supe retenerlos y aferrarme a ellos porque sabia que todo acabaria. Lo que nunca espere es que fuera ese día de lluvia. Recuerdo que te conteste con voz adormilada, tenia sueño siempre tenia sueño. Y tu como si nada me hablaste de temas banales de cuanto te gustaba una canción, de que película querías ver, de que ibas a comer pero nunca dijiste "vamos, te estoy esperando". Y el tiempo paso, tu me reprochaste que jamas te concediera una cita para este día y entonces me di cuenta de todo. Me di cuenta que apestas, que nunca mereciste ningún beso de los que te di. En mi interior todo se rompió una nueva oleada de sentimientos nacieron, quería hacerte sentir la persona mas miserable del mundo pero no lo hice ¿sabes porque? Porque si lo hiciera seria yo la miserable, no te pereces el honor de que yo me rebaje tanto. Te hice daño, sabia que te dolía verme con otras personas, se que te dolía que abrazara a la que se convirtió en tu mayor enemiga. Sabia que te dolía ver como le cuidaba, como le apretaba fuertemente contra mi cada vez que necesitaba llorar, que le hiciera reír constantemente. Pero no era mi intención hacerte daño, en cada caricia que le di a ella pensaba en ti. En cada abrazo que le daba mi cabeza pensaba "¿Porque no estas entre mis brazos?". Te quería tanto... tanto que te eche fuera de mi vida. Ya no hay futuro, ya no hay promesas ni besos. Jamas escaparemos de la mano en busca de nuestro hogar, nunca encontraremos ese lugar donde, aliviadas, nos sonreiríamos hasta que nos salieran las canas. Jamas descansaremos juntas mirándonos a los ojos mientras entre susurros decir nuestros nombres esperando ser una.
Ahora ha pasado el tiempo, soy un nuevo modelo mejorado. No soy quien conociste si realmente llegaste a conocerme, cosa que dudo... solo sabias pensar en ti. Mi voz vuelve a tener vida, vuelvo a sonreír. Sigo en mi burbuja pero soy feliz, ahora te recuerdo. Todo ese dolor que sentí entonces, toda esa pena que tu no supiste ver que había en mi interior me ha hecho crecer mas de lo que el mundo entero puede imaginar. ¿Llueve? No lo se pero si ahora, en san valentin, me volvieras a llamar con la mejor de mis sonrisas y la voz mas dulce del mundo te diría lo que siento, lo que pienso. Que tu eres una puta y yo una zorra vieja, curtida en miles de guerras batalladas en mi interior. Si, estafada me siento, todas esas horas robadas. Para mi no tienes secretos, eres una persona fácil en todos los aspectos. Por mucho que te negases tu cuerpo me buscaba y yo como una zorra seguía y seguía. ¿Amor? No, no manchemos esa palabra, nunca existió amor ¿Como voy a amar a alguien si no se querer?
Si, soy el ser mas rastrero del mundo pero te lo hice pasar bien, eso nunca me lo podrás negar. Yo zorra y tu puta ¿Existe mejor convinacion? Lo dudo mucho.
sábado 14 de febrero de 2009
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